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COLEGIO DE ARQUITECTOS

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El Colegio Mayor Santo Tomás recibirá la placa DOCOMOMO por su valor patrimonial

  • Los colegiados del COAVA han escogido la obra proyectada por Fray Coello de Portugal, frente a la Casa Luelmo y un edificio de viviendas de la calle Panaderos 
  • El colegio vallisoletano, tras proponer esta encuesta entre los arquitectos de la ciudad por quinto año consecutivo, colocará la distinción el 3 de octubre 

 

Los arquitectos de Valladolid han elegido el Colegio Mayor Santo Tomás para recibir la placa DOCOMOMO que el Colegio de Arquitectos de Valladolid (COAVA) colocará el Día Mundial de la Arquitectura, que este año se celebrará el 3 de octubre. Las placas DOCOMOMO, siglas de la ‘Fundación Internacional para la Documentación, Valoración, Difusión y Conservación del Patrimonio Histórico de la Arquitectura y el Urbanismo del Movimiento’, acreditan internacionalmente el valor patrimonial del edificio donde son colocadas.  

  

El COAVA lanzó una encuesta entre los colegiados por quinto año consecutivo para que escogieran un edificio de entre tres obras pertenecientes al registro DOCOMOMO. En esta ocasión, los arquitectos de la ciudad han optado por la obra proyectada en 1963 por Fray Coello de Portugal, frente a la vivienda unifamiliar Casa Luelmo (José Antonio Corrales) y uno de los edificios de viviendas de la calle Panaderos (Javier Ramón y Guerra). 

 

El Colegio Mayor Santo Tomás se asienta en una encrucijada significativa de Valladolid, entre la iglesia de San Pablo y el Instituto José Zorrilla. Este edificio, con tintes brutalistas, muestra una cierta abstracción que es habitual en todas las obras de su autor, Fray Coello de Portugal, como en el Santuario de la Virgen del Camino en León.  

 

Dos segmentos y una fachada vibrante 

El inmueble se organiza en dos segmentos, un zócalo que recoge los usos comunes y, en la parte superior, un bloque en altura donde se sitúan las habitaciones, herencia de modelos residenciales modernos. La distribución de los módulos habitacionales se gira buscando la mejor orientación. El acceso es exterior, con unas zonas estacionales y de paso que disfrutan de las vistas del entorno. Su arquitecto genera esta solución con una fachada vibrante, sin perder la expresividad de las características fundamentales del bloque del Movimiento Moderno.  

 

La volumetría de este edificio recuerda a obras de Le Corbusier como el pabellón Suizo o la casa de Brasil, aunque su referente más claro es el Colegio Mayor de Santo Tomás de la Ciudad Universitaria de Madrid, proyectado por José María García Paredes y Rafael de Hoz, que ganó el Premio Nacional de Arquitectura en 1956.  

 

Casa Luelmo y edificio de viviendas de la calle Panaderos 

La primera de las obras que competían por la placa DOCOMOMO es la Casa Luelmo, una vivienda para familias jóvenes proyectada por José Antonio Corrales con tres habitaciones, un departamento independiente en la planta alta y la zona de servicio en la baja, con acceso propio. El cerramiento ofrece un contraste en sus materiales, con carpintería de madera rojo caoba, solado de cerámica vidriada, ladrillo rojo cara vista, y paños, carpinterías y techos blancos.   

 

Por su parte, el bloque de viviendas de la calle Panaderos que optaba también a la placa fue construido en 1935 por Javier Ramón y Guerra. La profundidad de la parcela se resuelve con un patio central, que junto al patio de manzana de atrás permite una correcta iluminación y ventilación del inmueble. La fachada a la calle Panaderos es la que presenta las características modernas más interesantes, con las ventanas apaisadas en el centro y terrazas a cada lado. 

 

Placas DOCOMOMO en Valladolid  

La Fundación DOCOMOMO se fundó en París en 1990, y se organizó en 1994 con sede en Barcelona como DOCOMOMO Ibérico, integrando el estudio de la arquitectura de España y Portugal de ese período. El COAVA arrancó con la primera colocación de una placa DOCOMOMO en Valladolid en el año 2012 en el Colegio Apostólico de los Padres Dominicos (1952-1957) de Miguel Fisac; al año siguiente, en 2013, colocaron otra placa en el Mercado Central de Abastos de Valladolid (1965-1966) de Juan A. Aguiló Villahermosa y Ángel Valdés Martínez (actualmente Centro Integrado de Equipamientos), sito en la calle Cigüeña y Tórtola; en 2014, en el Matadero Municipal de Valladolid (1931-1936), de Alberto Colomina y Botí, ingeniero; en 2015, en las Escuelas Graduadas (Colegio Público San Fernando) (1932-1950), de Joaquín Muro Antón; en 2016 en el Colegio San Agustín (1959-1961), de Cecilio Sánchez-Robles; en 2017, en el Colegio Internado Sagrada Familia (1963-1967), de Antonio Vallejo Álvarez, Antonio Vallejo Acevedo y Fernando Ramírez de Dampierre; en 2018, en el Hogar Nacional-Sindicalista del barrio de Las Delicias (1937), de Jesús Carrasco Muñoz; en 2019, en el Cinema Roxy, de Ramón Pérez Lozana (1932); en 2020, en la fábrica de tableros de fibras TAFISA, del equipo de arquitectos Antonio Vallejo y Santiago de la Fuente; y el año pasado, en 2021, en las oficinas de la refinería de aceites Hipesa, más conocidas como la Casa del Barco, de Constantino Candeira (1935). Además, el Colegio de Cristo Rey también cuenta con otra placa DOCOMOMO que instaló el propio colegio en 2015.